A continuación transcribo anécdotas cómicas de gente real encontradas en diferentes publicaciones de los libros de Selecciones de los que pienso publicar todos los que encuentre en diferentes entradas como una colección con la etiqueta “Así es la vida”.
¡Feliz Cumpleaños!
Según la tradición católica, los niños comienzan a tener uso de razón a los siete años. Desde entonces se espera que oigan misa con regularidad y se confieses, porque ya son responsables de sus pecados. Una pequeña de cinco años se quedó tan impresionada al saberlo, que cuando su hermano cumplió siete años lo felicitó diciéndole:
— ¡Feliz cumpleaños, Matthew! ¡Ahora ya te puedes ir al infierno!
Reconocimiento
El director de una empresa creía que nadie sabía apreciarlo, hasta que encontró esta nota sobre su escritorio:
”Agradece los problemas. Si no fueran tan difíciles, alguien menos capaz que tú estaría en tu puesto”.
Peripecias de viaje
Cierto día regresaba a mi casa en el metro de la Ciudad de México y yo sentí que nos deteníamos en una estación. Como siempre, los pasajeros que iban a bajar se acercaron a las puertas corredizas. El tren se detuvo pero las puertas no se abrieron. Transcurrieron unos minutos más hasta que el conductor por fin hiciera un anuncio. “Este tren se encuentra fuera se servicio debido a un problema mecánico. Las puertas permanecerán cerradas. Favor de salir de los vagones de inmediato”.
Buena compradora
Mi hija me explicó por qué es una compradora sensata. “Es muy sencillo”, dijo. “Solo compro las mercancías que traen en la etiqueta el 50 por ciento de descuento, y siempre pago con el dinero que ahorré en la visita anterior. Así, lo que compro en realidad me sale gratis”.
Non parlo italiano
De vacaciones en Milán, un amigo mío quiso ver una de las grandes obras de Leonardo da Vinci, “La última cena”, pero no sabía como llegar al sitio donde se exhibe. Como no habla ni jota de italiano, no pudo preguntar a los transeúntes, así que, como ultimo recurso, dibujó en un papel la célebre escena, con Jesús y los apóstoles, y se la mostró a los transeúntes con expresión de extraviado. En dos ocasiones, las señas que le dieron lo llevaron a un restaurante.
Por ahora es todo, continuaré publicando más en el futuro sobre este mismo tema con la etiqueta “Así es la vida”.